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viernes, 31 de octubre de 2014

Diana Tejón Pérez - «“Triste como el silencio, bello como el suicidio”, brillante cual cáliz [...][»

Os adjuntamos también el texto de Diana Tejón Pérez. Próximamente pondremos el resto.


«“Triste como el silencio, bello como el suicidio”, brillante cual cáliz [...][»

«“Triste como el silencio, bello como el suicidio”, brillante cual cáliz, ardía en sus ojos el fuego. Su mirada incandescente atrapaba mi rostro, se clavaba en mi alma y generaba en mi cuerpo torbellinos de horror, haciéndome estremecer y sollozar, arañando las paredes entre cruentos gritos.

Un triste suspiro llegó a mis oídos. El suelo parecía crujir dulce y lastimeramente... El sollozo de una voz fina terminó de despertarme. Creía sentir el suave pisar de unos pies pálidos y desnudos. Poco a poco, los sollozos se convirtieron en lamentos. Sentí su hermoso cuerpo palidecer, embelleciéndose, y su dulce sangre bullir vívida a través de sus venas. Esperó, deseosa de observar por fin su imagen en la noche. Su último aliento se estremeció de placer. Ahora, inerte, contenía una hermosura inalcanzable»

Diana Tejón Pérez (30/10/2014)

Hazel Messiatz - Últimas palabras


Aquí está el poema que creó Hazel durante la tertulia de este jueves 30 de octubre.

«Últimas palabras»

«“Triste como el universo”,
tu aliento desbordó mis ojos mares,
latigazos de tiburón y sal
que mordían las manos de la locura.
Bajo las olas de tu pecho incandescente,
donde duermen las verdades y el misterio,
un eco de plata me deslumbra las mareas
donde beben tus labios funerales.
¡Abrázame!
¡Sé la fuente de mis huesos cósmicos!
y, cuando mis dedos llanto se entretejan
en el cálido suspirar de los relojes,
recuerda que mi boca sabe a sangre,
a dioses que olvidaron sus olimpos
en el fondo de tu copa.
Sedúceme la muerte en mis abriles
y lluéveme tu luz bajo la almohada.
Yo sé
que tu rostro duna de melange
se atragantará en el orgasmo
dulce,
sucio,
salado,
que devora nuestra entraña.
Mañana,
cuando la luna se apague en este plato
“bello como el suicidio”,
sabré que los ojos ya no saben
a silencio sobre silencio».


Hazel Messiatz (30/10/2014)